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Café espacial - Puras Palabras

Lo que relataré a continuación no puede salir de aquí, pues temo a las consecuencias. No sólo para mí, sino también en tu contra. Eso sí, te prometo que todo lo que leas será cierto, tan real como que mi nombre es Mario Eugenio. Una noche volvía del trabajo durante uno de esos aguaceros tremendos que apenas y te dejan caminar. Recuerdo que había salido tarde por culpa de mi jefe que no paraba de pedirme que le agregara cosas al informe de fin de año. Yo creo que salí unas dos o tres horas más tarde. Pues ahí venía yo caminando desde la parada del camión, ya por adentro de mi colonia, para ir cortando camino y poder llegar a la casa lo menos empapado posible. Como no planeaba salir tan tarde, ni sabía que llovería, y menos a ese grado, no llevaba paraguas. Recuerdo que mientras caminaba, y por la tormenta, no vi a nadie más en la calle durante varias cuadras, que recorrí con una revista sobre la cabeza que al menos me permitiera ver hacia dónde iba, y mi termo con café en la otra mano. ...

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Callé de olla nuevo

Año Nuevo me recuerda a mi abuela, Gisela, sí que le gustaba festejarlo. Pero no solo por eso, sino por dos costumbres que tenía y que volvían loca a la familia. La primera era su delicioso café de olla. Lo preparaba en una olla de barro que le regalaron de quién sabe dónde. Solo lo hacía ahí en Año Nuevo y funerales; el resto del tiempo, cuando estaba feliz, en su pocillo. La otra era que siempre hacía el aseo de la casa el 23 de diciembre, porque del 24 al 2 de enero acostumbraba esconder las escobas. Obviamente era muy difícil mantener limpio tanto tiempo, y más con tanta gente entrando y saliendo. Pero así como no permitía sacar sus escobas, tampoco que llevaran otras. Lo más que dejó a sus hijas fue pasar el trapeador con una jerga para recoger el polvo. Y aparte, para Navidad le gustaba romper piñata. Alguna vez me contó que en Suecia, o Noruega, allá en Europa, esconden las escobas en Nochebuena para que las brujas no puedan llevarse a los niños. Se lo contó un amigo de su papá,...

Café común

La felicidad de Jaime por haber alcanzado un lugar donde sentarse en el camión iba desapareciendo mientras veía a través de la ventana. Pero no por culpa de las decenas de autos alrededor, la lluvia que sabía lo empaparía al bajarse, o que esa vez tardaría más en llegar a casa por el tráfico. No, era por el recuerdo de Beatriz, su Bea. Ya la había perdido, pero recordaba, por ejemplo, cuando la conoció. Ese día él acudió a una conferencia sobre monocordios en la Universidad Panamericana, donde ella estudiaba Estudios Latinoamericanos. La invitó a tomar algo en una cafetería que se veía cara desde la entrada. Al principio le preocupaba no estar a la altura, o más bien que su cartera no lo estuviera, pero ella lo tranquilizó contándole que su papá tenía dinero, que le invitaba. “Un macchiato con su grano de café más caro”, respondió él con una sonrisa, a la que ella correspondió. Sin embargo, lo que más recuerda de esa semana, fue cuando ella le confesó su interés en él: “Quiero vivir co...

Lluvioso café

Con el concreto mojado bajo sus pies, Manuel recorrió la calle donde vivía, buscando una cafetería abierta. Eran casi las 11 de la noche y apenas había bajado la lluvia lo suficiente para dejarlo salir del edificio. Le urgía tomar algo, reencontrarse tras un día pesado, revivir. Y no era adicto a la cafeína ni mucho menos, aunque hubiera quienes se lo dijeran a veces. Pero es que hay algo en algunas personas en quienes el café no es ese elemento exaltador y acelerador, sino un calmante. Para él a veces se le asemejaba el meterse en una cama con las sábanas y pijama limpias, después de un baño nocturno, y dormir. Mientras sus botas golpeaban el suelo encharcado, la humedad subía por las piernas del pantalón, y de los hombros bajaban algunas gotas, como escurría el agua del paraguas que llevaba a medio cerrar en una mano. La luz de las lámparas de la cuadra iluminaba su camino, bajo los haces que escapaban de las ventanas cerradas de las casas y edificios que lo rodeaban. En cierta forma...