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Mostrando las entradas etiquetadas como espresso

Café espacial - Puras Palabras

Lo que relataré a continuación no puede salir de aquí, pues temo a las consecuencias. No sólo para mí, sino también en tu contra. Eso sí, te prometo que todo lo que leas será cierto, tan real como que mi nombre es Mario Eugenio. Una noche volvía del trabajo durante uno de esos aguaceros tremendos que apenas y te dejan caminar. Recuerdo que había salido tarde por culpa de mi jefe que no paraba de pedirme que le agregara cosas al informe de fin de año. Yo creo que salí unas dos o tres horas más tarde. Pues ahí venía yo caminando desde la parada del camión, ya por adentro de mi colonia, para ir cortando camino y poder llegar a la casa lo menos empapado posible. Como no planeaba salir tan tarde, ni sabía que llovería, y menos a ese grado, no llevaba paraguas. Recuerdo que mientras caminaba, y por la tormenta, no vi a nadie más en la calle durante varias cuadras, que recorrí con una revista sobre la cabeza que al menos me permitiera ver hacia dónde iba, y mi termo con café en la otra mano. ...

Cápsula fantasmal

 Con repiqueteo similar a un reloj, sus tacones avanzaban sobre el pasillo. La alfombra casi amortizaba el golpeteo, que aún se escuchaba por lo vacío del piso de aquella oficina. Pasaba la medianoche y ella seguía ahí terminando aquel informe mensual. Luego de recorrer la mitad de aquel alto piso del rascacielos de moda, Andrea se metió en su cubículo esperando poder terminar pronto, pues no tendría tanto tiempo para descansar antes de tener que regresar a esa oficina a las 9 de la mañana para la presentación del balance de los últimos 30 días, al que acudirían los directivos más altos, con el presidente de la compañía. Entre las teclas de su computadora, a lo lejos se escuchaban los susurros que desprendía una de las pantallas con las que monitoreaban los medios los del equipo de Redes Sociales. Las primeras veces que se quedó tan tarde, sí le dio un poco de miedo, pues de la nada escuchaba las risas de los conductores en algún infomercial, pero después se fue acostumbrando, e in...

Espresso jefasso

 Para Enrique, el espresso siempre había sido una bebida de adultos, pero no solo de aquellos que pagan sus cuentas, cumplen con sus responsabilidades y van a trabajar. Era una bebida de adultos reales, como el jefe de área de alguna empresa, el director general o el dueño. Incluso, se imaginaba caminando por sus dominios con un pequeño vaso en la mano mientras supervisaba todo. Aunque eso sí, algunas veces se preguntaba cómo hacían para que ese brebaje de dos tragos les dudada más de 10 minutos, y sin tener que esta compre y compre. Ese martes, pensaba en eso mientras el director general caminaba hacia la sala de juntas donde estaban él y sus compañeros. Al parecer recibirían algún regaño por la baja productividad, o algo así. Desde lejos lo vio caminando con su vaso de cartón blanco en una mano, que extrañamente hacía juego con su suéter de lana gris, camisa a cuadros, pantalón negro y botines. Se preguntaba cómo no se quemaba la mano, pues el vaso apenas y sobresalía de entre s...

Oso de café

 Recién terminaba un trámite por Insurgentes cuando vi aquella cafetería sobre la avenida, y como me había estresado todo aquello del "traiga copia por triplicado más el original y a la persona que lo escribió",  por lo que necesitaba un buen café, así me metí sin dudarlo. Aunque desde afuera los ventanales le daban al lugar un aspecto de café de chinos, por dentro tenía en realidad otra onda, de esas que buscan unir lo hogareño con el negocio, con mesas que parecían desayunador de casa suburbana, con plantas en las esquinas pero cuadros a la venta por más de 10 mil pesos. Entre que era de las pocas mesas vacías, y por la vista, decidí sentarme junto a la ventana en una mesa para cuatro personas. Poco después llegó una mesera de unos cuarentaytantos con la carta para que viera qué pediría. Como era de esperarse, tenían lo clásico: americano, capuchino, latte, espresso, lechero y moca. A excepción de un "seltzer", que nunca en la vida había probado, así que decidí ar...